domingo, 26 de marzo de 2017

Próxima reunión: "forgiveness", actos de habla y los efectos de perdonar

Manuela Costa, master en filosofía y doctora en neurociencia cognitiva, nos introducirá en una perspectiva diferente del lenguaje al presentar nuestras palabras como actos de habla. Al integrarse dentro de actos intencionales veremos cómo nuestras palabras desbordan su función comunicativa. Se nos mostrará de esta manera el vasto campo de la pragmática, esto es, lo que determinadas estructuras de palabras nos ayudan a conseguir o provocar.

El objetivo de este encuentro es mostrar que el acto de perdonar (forgivenesspuede estar incluido en diferentes categorias de actos del habla y que cada una puede revelar diferentes características de este fenómeno.


Exploraremos además los correlatos neurofisiológicos que acompañan todo el proceso de ofensa, sentimiento de culpa y rencor, la absolución y la posible redención.

Encontraréis más información al respecto aquí.

¡Os esperamos!

¿Dónde?: C/Magallanes Nº1,Sótano 2, Local 4
¿Cuándo?: Lunes 27 de marzo a las 16:30h.

jueves, 9 de marzo de 2017

Neuropatologia conexionista y de qué sirve un banco de cerebros



Carmen Guerrero, patóloga del Área de Anatomía Patológica del Hospital Fundación de Alcorcón y responsable del Banco de Cerebros de dicho hospital, nos ha abierto las puertas de dicho Biobanco fundado en 1998 y desde 2001 centro de referencia en el estudio e investigación de Encefalopatía Espongiforme o Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (comúnmente llamada “enfermedad de las vacas locas”).

Según nos ha explicado Carmen, las aplicaciones fundamentales del banco de cerebros para enfermedades cerebrales serían:
  1. Diagnóstico definitivo de la enfermedad diagnosticada en vida (recordemos que el único diagnostico definitivo de la mayoría de las enfermedades neurodegenerativas tipo Alzheimer, enfermedad de Parkinson, etc, es el análisis anatomopatológico una vez fallecido el paciente.
  2. Conservación de tejidos para investigación, pudiendo estos tejidos ser solicitados por investigadores de cualquier área relacionada con el cerebro.
Uno de los estudios más novedosos en este momento lo constituye la Red COPPADIS (red de Estudio en Enfermedad de Parkinson).

El Sistema Nervioso Central constituye una de las áreas más complejas de nuestro organismo, y para extrapolar resultados a partir de datos de investigación no nos basta sólo con modelos animales. Es necesario poder comparar posteriormente en tejidos humanos. Además, otro de los aspectos fundamentales para el Banco de Cerebros, es disponer de donantes (fallecidos) sanos. De esta forma se pueden obtener muestras que sirvan como grupo de control, favoreciendo una investigación lo más rigurosa posible en el campo de las enfermedades neuropsiquiátricas.

Según nos confiesa Carmen, es muy difícil obtener controles o donantes sanos. Quizá debido a que no existe una concienciación suficiente en torno a la donación de cerebros en particular a pesar de ser España el principal país en donantes de órganos.

Vía: http://www.redaccionaula-urjc.es/alcorcon/
En el Biobanco del Hospital Fundación Alcorcón se albergan los siguientes tipos de tejido:
  • Banco de cerebro
  • Banco de líquidos biológicos y citología
  • Banco de tumores
  • Banco de tejidos no tumorales

En cuanto a la distribución por diagnósticos de tejidos actual en el Biobanco esta sería:
  • 51% Demencias
  • 37% Enfermedad Creutzfeldt-Jakob
  • 7% Controles
  • 5% Muestras Instituto Médico Forense

Una vez se realiza la extracción del cerebro, por cuestiones de protocolo investigador, el hemisferio izquierdo se utiliza para el diagnóstico anatomopatológico, mientras que el hemisferio derecho se congela pudiendo utilizarse para estudios bioquímicos de ADN, ARN…

Como curiosidad, también hemos sabido que el cerebro puede conservarse hasta 48 horas para el estudio neuropatológico, lo cual es importante pues el Biobanco recibe donaciones de la Comunidad de Madrid y de las Comunidades Autónomas limítrofes como Extremadura, Castilla La-Mancha… Pero la estabilidad del ARN es más controvertida y lo ideal sería obtener la muestra de tejido cerebral lo más rápido posible.

Como datos de la ya amplia experiencia del Banco de Cerebros, hemos conocido un dato sorprendente, y es que hasta el 30% de muestras que se envían como casos de un tipo concreto de demencia, son en realidad combinaciones de otras enfermedades también neurodegenerativas. Y en el caso concreto de la Enfermedad de Parkinson el 50% de diagnósticos clínicos de menos de dos años de evolución, al ser estudiados desde el punto de vista anatomopatologico, demostraban no corresponder realmente a la Enfermedad de Parkinson, sino a otras taupatías o subtipos de Alzheimer rápidamente progresivos.

Respecto de los trastornos mentales como la Esquizofrenia, Carmen nos ha informado de que es altamente infrecuente el contar con donaciones de cerebros de pacientes con esta enfermedad. A pesar de que en el imaginario de los reunidos estaba la famosa frase de que “la esquizofrenia es el cementerio de los anatomopatólogos”, los compañeros asistentes cuya actividad tiene relación con la investigación de dicha enfermedad nos han informado de que continúan habiendo limitados, pero prometedores nuevos hallazgos. Por ejemplo, el estudio de microRNA, marcador que está muy de actualidad en las publicaciones e investigaciones científicas más prestigiosas.

Otro aspecto interesante del estudio de las muestras obtenidas en el Banco de Cerebros es que permite tener datos relativos a la evolución de las diferentes enfermedades cerebrales. Ello vuelve a llevarnos a la necesidad de contar con suficiente número de donantes para que esta importante labor pueda continuar llevándose a cabo. Además, como nos recordaba Carmen, la donación es absolutamente gratuita en España.

En el debate posterior hemos podido escuchar al psicólogo e investigador Raúl Alelú, quien enriqueció la exposición de Carmen de las dificultades prácticas a la hora de organizar la logística, las reticencias de las administraciones por motivos muchas veces ideológicos o incluso las peripecias que un investigador puede vivir (con la Guardia Civil incluída) cuando se trata de transportar y estudiar tejidos de la delicadeza estructural y simbólica de nuestro cerebro.

Martín Vargas, psiquiatra y jefe de servicio de Segovia, puso el broche a la reunión con una sugerente propuesta: regresar sin miedo a este “cementerio de los neuropatólogos” que ha venido siendo la neuropatología de la esquizofrenia. El estado de conocimiento actual acerca de la relación cerebro-mente, si aceptamos la propuesta de Bunge definida como Monismo Emergentista, nos lleva a pensar que las alteraciones subyacentes a la(s) esquizofrenia(s) no darán la cara como hallazgos macroscópicos, sino que debemos buscar alteraciones mucho más sutiles en el seno del árbol dendrítico y sus relaciones con las células de la glía.

Estas alteraciones lo que distorsionarían es el desempeño funcional de las redes implicadas en el endofenotipo de estas psicosis. Por ello sería de vital importancia poder estudiar un número suficiente de muestras de calidad, lo cual requiere una red integrada de investigadores e instituciones con capacidad para concienciar de la importancia de la donación de cerebros. Al mismo tiempo, desarrollar instrumentos de evaluación a posteriori, similares a los que se emplean en las autopsias psicológicas. De esta manera se allanaría el camino para para desarrollar una neurofenomenología.

Pero esto ya será tema de otros seminarios...

@Olga_Bautista_G

martes, 14 de febrero de 2017

Sobre trastornos del Sueño REM y enfermedades neurodegenerativas

Dormir nos ocupa un tercio del tiempo que pasamos sobre nuestro planeta. Por increíble que parezca, aún no tenemos del todo claro por qué necesitamos entrar en este estado de (in)consciencia con una regularidad a veces inaplazable. Hay quien opina que, si dormimos, es precisamente porque la tierra gira, encaminándonos nuestros biorritmos hacia la máxima eficiencia energética.

Pero queremos ir un poco más allá. Comprender el sueño normal y sus alteraciones es un paso indispensable para esbozar una imagen integrada acerca de cómo funciona nuestro cerebro.

Para ayudarnos a entender un poco más las peculiaridades del sueño y, en concreto, algunos de los trastornos que pueden distorsionarlo, invitamos al neurólogo e investigador Francisco J. Valenzuela Rojas, del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid, para que nos hablara de los Trastornos del Sueño REM.

En primer lugar nos recordó que, cuando dormimos, nuestro patrón de actividad neuronal no se apaga. Al contrario, nuestro cerebro sigue muy activo. Pero el tipo de actividad que en él se produce va cambiando a través de una serie de estadíos diferentes que se suceden a lo largo de entre 90 y 120 minutos. Estos ciclos de sueño se repiten alrededor de 6 veces en una noche típica, con sus 8 horas de descanso.

Estos estadíos o fases del sueño se dividen clásicamente, según criterios neurofisiológicos en:

· NREM (Non-rapid eyes movement), con sus fases N1, N2 y N3*.

· REM (rapid eyes movement)



* (La fase N4 se suprimió e incorporó a N3 hace un tiempo por la similitud de ondas entre una fase y otra).

En ambas fases (NREM y REM) se sueña, pero la diferencia es que normalmente no recordamos las ensoñaciones que tienen lugar durante el NREM. Por otro lado, la fase REM siempre nos deja más cerca del despertar, por lo que es frecuente que si en ese momento abrimos los ojos, recordemos lo que estábamos soñando unos minutos atrás.

Pero la gran particularidad de la fase REM es otra: se trata de un estado de vigilia paradójica. Es decir, el patrón de actividad cerebral según el electroencefalograma (EEG) es similar alque presentaría una persona despierta. Sin embargo nuestro sistema motor se encuentra "desconectado" por así decir, de dicha actividad cerebral. Es lo que se denomina atonía muscular.

Cuando todo funciona como debe en la fase REM, soñamos inmóviles. Sin embargo esta desconexión muscular puede fallar, dando pie a las parasomnias REM.

Los criterios diagnósticos descritos en son:
  • Verbalizaciones, movimientos espasmódicos, caídas de la cama
  • Atonía parcial, con presentación tónica (continua) o fásica (intermitente)
  • Aparición prevalente en las fases finales del sueño


Las parasomnias REM tienen una prevalencia del 0,5% (1 de cada 200 personas), y se distribuyen en 2 picos de edad. El primer pico, correspondiente a los jóvenes, puede ser idiopático (de causa desconocida) o, lo que resulta más frecuente, debido a la toma de algún fármaco.

Entre algunos de los fármacos que con mayor frecuencia pueden inducir parasomnias REM están:
  • Antidepresivos tricíclicos y tetracíclicos (mirtazapina)
  • Antidepresivos Inhibidores de la recaptación de serotonina (ISRS)
  • Bisoprolol, clonidina
  • Teofilina

El segundo grupo de edad, personas mayores, suele tener que ver con manifestaciones tempranas o síntomas iniciales de enfermedades neurodegenerativas como la Enfermedad de Parkinson, entre otras (Demencia por cuerpos de Lewy, Demencia Frontotemporal, Atrofia multisistema...).

La aparición, en esta franja de edad, de este tipo de parasomnias puede indicar el inicio insidioso de una enfermedad neurodegenerativa. Esto es especialmente sugerente cuando se van sumando al cuadro otros signos de interés clínico como: alteraciones motoras leves en vigilia, hipología, hiposmia, discromatopsia, hipotensión arterial, entre otros.


A la hora de plantear el diagnóstico diferencial, las parasomnias REM no deben ser confundidas con:
  • Parasomnias No REM, donde el despertar es lento y no se guarda recuerdo. Suelen tener lugar en N3, durante las primeras fases de la noche. Entre ellas encontramos:
      • Sonambulismos
      • Despertar confusional
      • Terrores nocturnos
      • Trastorno de la alimentación
  • Apnea del sueño (SAHS o SAOS)
  • Epilepsia frontal nocturna (las llamadas "crisis del esgrimista")
  • Estados disociativos
Cualquier tratamiento debe pasar por: a) la toma de una serie de medidas básicas de seguridad (disminuir altura de la cama, dormir en camas separadas, apartar objetos potencialmente lesivos); 2) realización de un estudio y tratamiento de cualquier posible causa primaria, ya que en caso de que existan sospechas razonables de origen farmacológico, deberá ensayarse una disminución de dosis o retirada del fármaco.

Finalmente la farmacoterapia sería actualmente la única vía terapéutica con cierto aval empírico en la literatura científica, a pesar de que como bien señaló Fran, no se dispone de Ensayos Clínicos Aleatorizados de fármacos como el clonazepam (el favorito de los neurólogos, por razones no claras), trazodona, melatonina (no disponible en España como medicamento homologado, aunque sí en Andorra y Portugal) y clozapina (para casos refractarios).


La presentación del Dr. Valenzuela se siguió de un nutrido debate donde llegamos a un auténtico “estado de flow” o fluidez mental, donde saltamos de la práctica clínica de los trastornos del sueño, a preguntas tan difíciles de responder como: ¿por qué soñamos?, ¿es correcto nuestro paradigma cuando  tratamos de interpretar al "yo dormido" desde el "yo despierto"?, ¿qué sucede en el sueño de los niños?, ¿qué ocurre en la siesta que se inicia directamente con sueño REM?, ¿qué tratamientos farmacológicos alteran o mejoran las fases del sueño? ¿y qué hay de las intervenciones psicológicas como las cognitivo conductuales o las paradójicas?...

Intentamos reflexionar sobre las diversas teorías que han tratado de explicar las funciones del sueño, desde la Teoría de la restauración hasta Teorías evolutivas. Hoy en día, uno de los autores que más ha investigado sobre el sueño y al que elegimos como hilo conductor del debate, ha sido J. A. Hobson. Este autor ha hecho importantes aportaciones a los mecanismos neurales subyacentes al sueño REM, algunas de cuyas ideas resumimos a continuación:

·   Durante el sueño, no es que “se apague el cerebro”, sino que se desactivan las partes de la corteza prefrontal relacionadas con procesos cognitivos superiores como la reflexión, la autoconciencia.

·   Se corta la llegada de estímulos exteriores y la salida de órdenes motoras a la médula espinal, desactivándose las neuronas piramidales que transmiten las órdenes del movimiento (disminuye el tono muscular).
·   Algunas partes del tronco cerebral se activan junto con otras estructuras cerebrales (por ejemplo áreas relacionadas con la memoria o regiones límbicas), lo que desemboca en una activación caótica de diversas partes del cerebro. Esto explicaría por qué si bien durante el sueño no percibimos a través de muchos de nuestros sentidos, recurramos al recuerdo para conformar nuestras ensoñaciones. El sueño podría así describirse como “experiencias alucinatorias atemporales”.
·   El sistema neuromodulador pasa de ser aminérgico (noradrenalina y serotonina) en la vigilia, a ser colinérgico (acetilcolina) durante el sueño.  La disminución de la serotonina y noradrenalina parece que disminuiría la coherencia de los flujos de actividad neuronal, dando lugar a un pensamiento poco organizado y caótico. Lo que Elkhonon Goldberg llama “ director de orquesta o cerebro ejecutivo”,  (correspondiente con el cortex prefrontal) pasaría a un segundo plano, desapareciendo la conciencia reflexiva y la capacidad de insight.
·   Algunos de los fenómenos que tienen lugar durante el sueño, como las emociones intensas (ej. ansiedad, rabia, miedo…) se deberían a la autoactivación de la amígdala y otras estructuras del sistema límbico. Por otro lado, las alucinaciones visuales intensas se deben a la autoactivación del cerebro visual, por una activación pontina que afectaría inicialmente al córtex visual.

    
J. A. Hobson, quien además ha escrito sobre el sueño como un espacio virtual donde ensayar o practicar nuestra realidad del día a día (Hobson et al., 2014), ha estudiado estados intermedios como los sueños lúcidos, que os invitamos a leer en algunos de sus artículos. Hobson es un defensor del estudio del sueño desde una psicología descriptiva, restando importancia a la interpretación del contenido de los sueños como propusiera Freud, o como proponen en la actualidad abordajes centrados en la narrativa del sueño.  Nos hubiese gustado revisar a muchos otros autores, pero la sesión resultó apenas un aperitivo en este apasionante mundo de los sueños.





Hobson JA, Hong CCH, Friston KJ. Virtual reality and consciousness inference in dreaming. Front Psychol. 2014;5(SEP):1–18


"Hobson believes that dreaming consciousness is an apiphenomenon of biological causes”.


De estas teorías pasamos a comentar cómo la activación cerebral durante el sueño difiere entre las especies. Así la alternancia hemisférica en los delfines, podría explicar por qué son capaces de flotar mientras duermen o por qué especies cazadoras tenderían a dormir más que las presas.

Por último, entre algunos de los asistentes surgieron varias preguntas, aún sin resolver, que os animemos a contestar en este blog:

Helena planteó la siguiente pregunta: ¿somos capaces de oler o tener percepciones gustativas durante el sueño?
¿Y tú? ¿puedes oler o sentir durante el sueño? Compártelo con nosotros:

No

Javier nos hizo reflexionar sobre la agripnia ¿puede la depravación de sueño, que tradicionalmente se ha usado para tratar la depresión, decirnos algo más de los procesos del sueño?


Algunos artículos interesantes que os recomendamos leer (1–4)

1.        Hobson JA, Pace-Schott EF. The cognitive neuroscience of sleep: neuronal systems, consciousness and learning. Nat Rev Neurosci [Internet]. 2002;3(9):679–93. Available from: http://dx.doi.org/10.1038/nrn915
2.         Llinás RR, Paré D. Of dreaming and wakefulness. Neuroscience. 1991;44(3):521–35.
3.         Hobson JA, Pace-Schott EF, Stickgold R. Dreaming and the brain: Toward a cognitive neuroscience of conscious states. Behav Brain Sci [Internet]. 2000;23(6):793–842. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/sites/entrez?Db=pubmed&Cmd=Retrieve&list_uids=11515143&dopt=abstractplus%5Cnpapers3://publication/uuid/520E8FF6-8F53-4D48-9F8C-9E4D42CF8C22
4.            Hobson JA, Hong CCH, Friston KJ. Virtual reality and consciousness inference in dreaming. Front Psychol. 2014;5(SEP):1–18.