La segunda Mesa del SNCC-11 comienza a las 15.30. ¿Cómo ha afectado la irrupción del SARS-CoV-2 en la Salud Mental de
las personas vulnerables? ¿Existe relación entre la COVID-19 y el aumento de la
incidencia de algunas enfermedades neurodegenerativas? ¿Hasta qué punto podemos
afirmar que el SARS-CoV-2 provoca daños en el Sistema Nervioso Central? ¿Cuál
es el papel de la Ciencia y de la Medicina en la gestión de esta y de futuras
pandemias? En esta mesa se tratará de dar respuestas a estos interrogantes,
muchos de ellos de rabiosa actualidad, con el objetivo de tratar de esclarecer
muchas de las dudas surgidas como consecuencia de la irrupción del SARS-CoV-2. El moderador de esta Mesa será el Dr. Raúl Alelú Paz.
Julián Benito León,
neurólogo, dará la conferencia: "¿Podría producir el COVID-19 un
incremento de enfermedades neurodegenerativas en el futuro?
El Dr. David Ezpeleta Echávarri, neurólogo en el Hospital Quirón Madrid y en el Centro Hospitalario de San Juan de Dios en Navarra, es asimismo el Secretario de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Neurología. Hablará de "Síntomas en la niebla: el síndrome post-covid".
Raúl Alelú Paz, Doctor en Medicina y en Psicología, y actual director del Laboratorio de Neurociencia Elena Pessino, nos hablará acerca de su último libro: "La nueva normalidad, reflexiones para una era post-covid".
La mesa se seguirá de un coloquio en el que se debatirán los diversos temas expuestos.
Para más información del programa e inscripción, ver aquí.
En la primera mesa del XI Seminario de Neurociencia Clínica abordaremos los vínculos etiopatogénicos entre los trastornos afectivos y el sistema inmune, profundizando en los diferentes perfiles clínicos de la depresión y su relación con el proceso inflamatorio. Se actualizarán los aspectos psiconeuroinmunológicos de la depresión desde una perspectiva traslacional, prestando especial atención a los últimos avances terapéuticos y su aplicación en la práctica clínica. El moderador será el Dr. Alberto Miranda Silvelo.
Alberto Miranda Silvelo, jefe del Servicio de Psiquiatría del Complejo Asistencial de Segovia, nos hablará de “Psiconeuroinmunología de la depresión: Implicaciones para la práctica clínica”.
La Dra. Ana Fructuoso, psiquiatra y psicoterapeuta, así como doctora en Farmacología, presentará una ponencia titulada “Inflamación y suicidio”. 13:25-13:50
La Dra. Pilar López García, que actualmente dirige el departamento de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Madrid, nos hablará de la Clínica de la depresión relacionada con el proceso inflamatorio. 13:50-14:15
La mesa se seguirá de un coloquio en el que se debatirán los diversos temas expuestos.
Para más información del programa e inscripción, ver aquí.
Os esperamos el próximo lunes 30 de Septiembre durante nuestra Jornada gratuita sobre "Neurociencia del Dolor" (ver enlace más abajo). Dará comienzo a las 8.45 en Calle Bárbara de Braganza 10, 1º izq.
Puedes inscribirte a través de la página de la Comunidad de Madrid si eres trabajador sanitario de la misma, o en caso de no serlo o estar en periodo de formación (residentes, estudiantes, etc), envíanos un correo electrónico a: ginccam@gmail.com a través del cual te confirmaremos disponibilidad de plaza.
PROGRAMA
En el próximo mes de junio, antes del descanso veraniego, queremos invitaros a pensar juntos acerca de uno de los fenómenos esenciales de la medicina: el efecto Placebo.
Poco a poco se van conociendo los mecanismos neurobiológicos que llevan al alivio (o al perjuicio) de forma más o menos independiente del principio activo usado en el acto de sanar.
Hablaremos del papel de las palabras, los rituales, las expectativas, el aprendizaje asociativo y cómo todo esto se relaciona con el campo de las neurociencias y sus aplicaciones clínicas.
En este tipo de actividad ("Hemos leído") la idea es que cada persona que venga a la reunión haya podido leer al menos 1 de los artículos mencionados, con la idea de poder compartir lo que hemos aprendido y a partir de ahí plantear nuevas preguntas y reflexiones.
Si tienes intención de asistir a la sesión necesitaremos que nos lo confirmes a través de un correo electrónico dirigido a ginccam@gmail.com; en dicho correo nos puedes indicar qué artículo(s) vas a leer, de tal forma que nosotros podamos guiar la discusión.
Durante la sesión habrá disponible bibliografía adicional para quien quiera ampliar su conocimiento en forma de otros libros y artículos (placebo abierto, ética de la prescripción, factor precio, etc...)
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¿Cuándo?: martes 18 de junio de 2019 ¿Dónde?: sede AEN (Calle Magallanes nº1, sótano 2).
El pasado viernes 18 de mayo, en la sede de la Fundación Canis Majoris, tuvo lugar la charla "Pasos y tropiezos hacia una Neurociencia Crítica". Aquí enlazamos el video completo de la ponencia.
Resumen: Hoy el término Neurociencia se ha popularizado hasta el punto de convertirse en concepto de consumo, tal y como lo fue una vez al psicoanálisis. Podríamos decir que el término goza de una cierta hegemonía, por cuanto se articula con el resto del entramado neoliberal-capitalista. Es el lugar del supuesto saber para una numerosa ciudadanía occidental, ajustada al medio, científicamente formada, con aspiraciones racionales y confianza en el solucionismo tecnocientífico. Pero esto tiene implicaciones que van mucho más allá de los objetivos cotidianos de investigadores, académicos y clínicos. En la medida en que nos atañe debemos permanecer informados y dispuestos a participar en el debate.
La(s) neurociencia(s) viven una época de auge que desborda lo científico para invadir lo cultural, contribuyendo a la creación de un imaginario colectivo en torno al cerebro humano. Esta oleada de influencia neurocientífica genera una resaca de resistencia a la misma, y el oleaje acaba salpicando, inevitablemente, la consulta de los clínicos.
En la reunión de mayo del GINC-CAM, junto con las reflexiones del psiquiatra y psicoterapeuta J. Camilo Vázquez, se abordarán algunos de los factores que facilitan la actual (neuro)hegemonía, se abordarán los elementos que en la actualidad generan más rechazo y resistencia a la misma, y se propondrán diversas estrategias que permitan a los clínicos incorporar el conocimiento científico de manera útil y respetuosa en su práctica asistencial, lo cual requerirá el desarrollo de una perspectiva que podríamos denominar Neurociencia Crítica.
¿Dónde?:C/ Bárbara de Braganza 10, 1º izquierda. (Fundación Canis Majoris) ¿Cuándo?: viernes 18 de mayo, a las 17:30h Entrada libre hasta cubrir aforo.
El próximo martes 17 de Abril el Grupo de Investigación en Neurociencia Clínica de Madrid (GINC-CAM) contará con un invitado especial, el Dr. Eduardo Barbudo de Cura, psiquiatra y psicoterapeuta del Hospital Clínico San Carlos, con una amplia y dilatada formación en salud mental y quien nos hablará de "Cronobiología de la Conducta". Se abordarán temas tan desafiantes como el de la influencia de los ritmos circadianos en la personalidad, el legado genético que recibimos del Neandertal, o cómo la sincronización de los ritmos externos y los biológicos internos, pueden ser un factor importante para explicar parte de la génesis de distintos trastornos, entre ellos los trastornos mentales.
Obtenido de ABC Ciencia, 2/2016
¿Cuándo? ---martes 17 de Abril, a las 17.30h ¿Dónde? --- Calle Bárbara de Braganza, 10. 1º izquierda (parada de metro Colón o Chueca. Cercanías: parada Recoletos). Entrada libre hasta cubrir aforo.¡Os esperamos!
Los próximos días 16 y 17 de octubre, como sabéis, tendrán lugar en el Colegio de Médicos de Madrid las primeras Jornadas "Claves de Evaluación e Intervención en Neurociencia Clínica".
Durante los próximos días iremos actualizando el blog con un resumen del contenido de las 4 mesas.
No olvidéis seguirnos en twitter a través de @GincCam y durante las Jornadas: #clavesneurocienciaclinica
MESA 4 -- MARTES 17 DE OCTUBRE (18:30 a 20:30h)
Encarnación Díaz, Olga Bautista, Julián Benito y J. Camilo Vázquez
MODELOS DE INTERVENCIÓN: ENTRE NEURONAS Y SUJETOS
Encarnación
Díaz, psicóloga y máster en neuropsicología, abrirá la
última mesa de las jornadas con una indagación del espacio
simbólico entre neuronas y sujetos. Propondrá el marco de la
experiencia clínica como un nodo singular donde confluyen los
descubrimientos en neurociencia, por un lado, y los sujetos y sus
discursos por otro. De este encuentro surgirán nuevos interrogantes
y quizás una apertura que de pie a una verdadera escucha.
Olga Bautista, psiquiatra y
psicoterapeuta, nos invitará a
anticipar el posible desencuentro entre profesionales. Hablará sobre
la necesidad de dar una respuesta inmediata, dada la inevitable
urgencia de la clínica, y explorará los casos en los que no se
identifica un claro correlato anatomo-funcional: las llamadas
enfermedades psicosomáticas. Propondrá el estudio de esta
categoría, provocadora y de enorme interés, como ejemplo del papel
conciliador que puede desempeñar el marco de la neurociencia
clínica.
ABORDAJE CENTRADO EN EL SUJETO
Julián Benito,
Neurólogo, nos preguntará ¿qué entendemos por calidad de
vida?. Veremos cómo las expectativas de profesionales y pacientes
sobre los factores determinantes de dicha calidad de vida no siempre
parecen coincidir, condicionando los resultados de nuestras
intervenciones. Nos hablará de la importancia de contar con
herramientas específicas y una actitud adecuada para comprender
mejor qué es lo necesita el paciente.
J. Camilo
Vázquez, psiquiatra y psicoterapeuta, cerrará las jornadas
explorando las dificultades que debemos superar a fin de ofrecer un
ejercicio clínico que resulte útil al mismo tiempo que técnicamente
honesto hacia el sujeto que acude a consulta. Se desgranarán
conceptos como el sentido de agencia, la injusticia epistémica o la
neurodiversidad. A partir de un caso de adicción al alcohol se
propondrá un modelo de formulación que incorpore la perspectiva
neurocientífica de una forma compleja e integradora, buscando
resolver la pregunta fundamental: ¿hay espacio para el discurso
neurocientífico en consulta?
«La
música se ubica sola frente a las demás artes… No expresa ninguna
definitiva o particular alegría, tristeza, angustia, horror, deleite
o sensación de paz, sino alegría, tristeza, angustia, horror,
deleite o sensación de paz en sí mismas, en lo abstracto, en su
natural esencia, sin accesorios y por ello sin sus motivos usuales. Y
sin embargo nos permite aprehenderlas y compartirlas plenamente en su
quintaesencia.»
Arthur Schopenhauer
El
pasado miércoles 7 de Junio Guglielmo
Foffani
nos invitó a su casa con motivo de la reunión de despedida previa
al verano del Grupo de Investigación en Neurociencia Clínica de Madrid (GINC-MAD). Tras
presentarse formalmente (es ingeniero biomédico y trabaja en el
CiNAC) nos explicó a grandes rasgos su trayectoria musical desde sus
inicios como estudiante de música clásica pasando posteriormente
por el estudio del jazz y, en la actualidad, como concertista de
piano de improvisación en su propia casa. Nos invitó a experimentar
un concierto de piano improvisado y a participar luego en un rico
debate sobre las relaciones entre música y neurociencia, y sobre las
posibilidades terapéuticas de esta.
Foffani
creó una atmósfera
en la que el input visual
se redujese al máximo y poder así concentrar la atención en la
música (se sabe que si se pierde el estímulo visual se produce una
amplia reorganización y relocalización en el córtex cerebral, como
ocurre con la reorganización auditiva y táctil que tiene lugar en
los invidentes).
La
improvisación transcurrió con una estructura
en “capas de cebolla”
como Foffani describió. Respecto a dicha estructura un espectador
realizó un símil curioso: para él la
pieza improvisada podría ser a pequeña escala como “la historia
de una vida”.
“La
música es direccional y se manifiesta respecto a la expectativa de
movimiento, entre anhelo y resolución, por lo que tiene una cierta
narratividad
en
el sentido de que cuenta algo que no se puede expresar sino en forma
de imágenes visuales, táctiles y eventualmente en términos
emocionales”.
Diego
Fisherman
En
el debate surgieron muchas interesantes ideas y verbalizaciones
acerca de lo que allí había sucedido, cada oyente tenía su forma
de “estructurar” la pieza y de generar una abstracción
lingüística sobre ella (parecía que algunas partes eran más
clásicas, otras más jazz…). Algunos fragmentos evocaban la
“tormenta” y había una parte final de “vuelta a la normalidad”
o de “vuelta a lo cotidiano”. La experiencia subjetiva de cada
oyente era muy variada (había personas que veían una bailarina
haciendo una performance acorde con la música, otros aludían a
reminiscencias infantiles, otros comentaban la sensación de fiereza
que le transmitían algunas partes sin un claro correlato visual,
etc). Comentamos la clásica distinción entre los tiempos rápidos
que causan alegría las claves menores y los tiempos lentos que
asemejan tristeza o que la disonancia produciría ansiedad y miedo.
Es
cierto que hay piezas musicales tremendamente
evocativas
y otras que generan esa denominada sensación de
desasosiego o de angustia
pero la relación
bidireccional entre música y lenguaje/emoción es muy compleja.La
música, como el lenguaje, es sintáctica y está formada por
diversos elementos organizados jerárquicamente (tonos, intervalos y
acordes).Música y lenguaje tienen representaciones corticales
diferentes pero durante el procesamiento sintáctico musical se
activa el área de Broca y su homóloga en el hemisferio derecho. Aun
así, nos encontramos casos de afásicos
sin amusia (Oliver
Sacks hacía a sus pacientes afásicos de broca cantar el cumpleaños
feliz y describe que casi todos podían cantar la melodía y la mitad
también podrían acompañar la melodía con la letra) y casos de
amusia
adquirida o congénita sin alteración del lenguaje asociada.
Se ha propuesto que se trata de un solapamiento en áreas de
procesamiento sintáctico, áreas separadas de la representación
sintáctica, que sería diferente en lenguaje y música.
Este
tema fue abordado por Jakendoff en 1983, quien propone una estructura
gramatical de la música (gramática-M),
la cual,siguiendo
un conjunto de reglas inconscientes, permite al
oyente
entender conscientemente la pieza. Diana
Rafmann añade que tenemos experienciasmusicales
de tipo emocional porque los sonidos organizadosgeneran
precisamente estas representaciones de gramática-M y que el
significado de una pieza musical consiste en las
emociones que resultan de la recuperación consciente
de esas estructuras constitutivas de la pieza escuchada. Dado que las
emociones musicales no se pueden poner fácilmente en palabras ni
tienen por ello un contenido
proposicional preciso,
deben ser consideradas representaciones
conscientes no proposicionales;
no formas sino análogos
de
la semántica del lenguaje verbal.
Estas emociones (alegría, ira, miedo) no podrían constituir la
semántica de la música puesto que éstas se desencadenan frente a
estímulos relevantes y específicos mientras que las emociones
musicales no se producen por estímulos naturales ni inducen
respuestas conductuales adaptativas.
Existen
diversas teorías que intentan explicar cómo
nuestro cerebro procesa las emociones asociadas a la música.
Como se ha mencionado previamente, la música constituye un tipo de
lenguaje aunque las emociones que produce no puedan ser definidas en
cuanto a sus contenidos y constituyan sencillamente sensaciones
cualitativas o connotaciones, más que denotaciones o proposiciones.
De tal manera se podrían distinguir dos aspectos: si el contenido
proposicional es la característica psicológica central del
lenguaje, la expresión y creación de emociones y figuraciones
serían el elemento psicológico central de la música instrumental.
Lo que se desconoce es cómo la música evoca los efectos emocionales
que desata en ausencia de contenido proposicional. Se ha propuesto
que la
fuente de la emoción musical podría desencadenarse del suspenso
tirante de la música que surge de expectativas o anticipaciones
frustradas y colmadas por ella.
Con la intención de comprobar este hecho Sloboda realizó un
experimento recomponiendo las Corales de Bach y concluye que
efectivamente los eventos armónicamente inesperados desencadenarían
respuestas emocionales, y sería discutible si estas transgresiones
musicales podrían traducirse también en un incremento en el arousal
psicológico.
Figura 2. Estructuras implicadas en el procesamiento emocional de la música
Por
último, discutimos el valor terapéutico de la música. La
musicoterapia tiene diversas aplicaciones en el terreno neurológico
y psiquiátrico. Probablemente uno de sus mayores hándicaps sea la
ausencia de una metodología sistematizada y la falta de evidencia
dentro de la disciplina.
Respecto
al propio valor terapéutico de la música parecen distinguirse dos
papeles muy diferenciados, a saber, el de sujeto pasivo que escucha
música y sujeto que crea o interpreta música. En
el campo de la
Musicoterapia, durante la improvisación musical
el paciente crea música de forma espontánea, solo o junto al
musicoterapeuta, sin la necesidad de un entrenamiento musical. En la
improvisación musical todo el cuerpo se utiliza para expresar
intenciones, emociones, recuerdos, lo cual la define como un medio
especial de autoexpresión capaz activar numerosas áreas cerebrales.
Varios estudios han investigado los sustratos neuronales implicados
en la improvisación musical existiendo una amplia actividad neuronal
en la generación de estructuras musicales nuevas, entre las que se
incluyeron regiones de la corteza prefrontal, dorsolateral y
dorsomedial, giro frontal inferior, corteza cingular anterior, áreas
de asociación parietal, áreas motoras suplementarias y región
premotora lateral.
Figura
3. Áreas cerebrales implicadas en la improvisación musical.
Se
han demostrado los beneficios de la musicoterapia en personas con
afasia, Enfermedad de Parkinson y otros trastornos de movimiento,
técnicas de estimulación rítmica para rehabilitación motora, en
el trastorno
Generalizado del Desarrollo, la Esquizofrenia, la Demencia y la
Depresión, entre otras.
Desde
el punto de vista neurológico, cabría destacar el papel de la
rehabilitación
de los afásicos a través de la música.
Se sabe que los niños pueden recuperar el lenguaje tras una
resección del hemisferio izquierdo del puesto que la nueva capacidad
lingüística es capaz de asentar en el hemisferio derecho por
completo. Inicialmente se pensó que ocurriría lo mismo dentro de la
rehabilitación de los afásicos, pero lo que realmente se observó
mediante neuroimagen funcional es que en los pacientes afásicos
existía una hiperactividad de la que antes nos referimos como área
de Broca en el hemisferio derecho. Dicha hiperactividad produciría
una inhibición del área de Broca del hemisferio izquierdo. La
manera de conseguir que un afásico volviese a hablar era eliminar
esa inhibición además de reforzar el desarrollo del área de Broca
originalmente dañada y esto es lo que consigue la terapia mediante
el canto y la entonación musical (también se han descrito estudios
mediante el uso de terapia magnética transcraneal a ese mismo
respecto).
Oliver
Sacks en sus libros ha profundizado mucho en la terapia musical en
pacientes con trastornos del movimiento, en concreto en pacientes con
Tourette.
Sacks
O. Musicophilia. Tales of Music and the brain. Original. Knof AA,
editor. New York; 2007. 459
p.
Peretz
I, Gosselin N, Belin P, Zatorre RJ, Plailly J, Tillmann B. Music
lexical networks: The cortical organization of music recognition.
Ann N Y Acad Sci. 2009;1169:256–65.
El pasado mes de abril tuvimos la fortuna de contar con la colaboración del psiquiatra y psicoanalista Ernesto J. Verdura Vizcaíno.
Su cuidadoso resumen del famoso libro de Ansermet y Magistretti "A cada cual su cerebro" nos permitió explorar algunos conceptos puente entre los hallazgos "duros" de la neurobiología y la escucha psicoanalítica.
El primero de ellos sería la tan mencionada "plasticidad cerebral", según la cual el individuo se revela genéticamente determinado para no estar genéticamente determinado, con el fin último de lograr la adaptabilidad al mayor número de escenarios posibles.
François Ansermet y Pierre Magistretti, autores del libro.
Esto nos llevó más tarde a profundizar en las bases neurobiológicas por las que esto sucede, encontrando en las "huellas sinápticas" un segundo concepto clave, que nos permitiría entender cómo se vincula el nivel biológico con el mundo vivencial del sujeto, animal humano atravesado por el lenguaje.
Os invitamos a escucharel audio íntegro de la charla, que os enlazamos aquí gracias a la generosidad tanto de los asistentes como del ponente, quienes no se amedrentaron a la hora de dar rienda suelta a sus asociaciones frente a la grabadora.
Veremos si este formato resulta provechoso, en cuyo caso repetiremos. ¡Nos encantaría recibir vuestras aportaciones al debate a través de la sección de comentarios!
Este mes de Abril el Dr. Ernesto Verdura, psiquiatra y psicoanalista nos hablará de Neurobiología y psicoanálisis.
Vía https://experienciafreudiana.wordpress.com/
La ciencia ha demostrado cómo la plasticidad neuronal permite que la experiencia deje una huella. Las sinapsis están en constante remodelación, lo cual permite una concepción dinámica del cerebro.
Esta plasticidad sináptica es la que determina a cada cerebro, a cada individuo (su memoria, su aprendizaje…). Las huellas mnémicas son inscripciones que ya Freud predijo podían realizarse a diferentes niveles, consciente, que emerge a través de los recuerdos o inconsciente con inscripciones imposibles de evocar.
Se trata de alejarse del determinismo genético exclusivo para acercarse a la experiencia como determinante del devenir del sujeto, siendo singular y única, e involucrando aparato psíquico y cuerpo.
Esta charla-coloquio estará basada en la obra de Ansermet y Magistretti, “A Cada Cual Su Cerebro”, así como en hallazgos recientes que permiten explorar la rica relación entre neurobiología y psicoanálisis.
Se tratará de compartir un espacio de reflexión sobre el pensamiento empleando el lenguaje de las neurociencias y su enlace con el lenguaje psicoanalítico.
Un año más el GINC-S (Grupo de Investigación en Neurociencia Clínica de Segovia) anuncia su Seminario de Neurociencia Clínica, que tendrá lugar el viernes 24 de febrero en el Salón de Actos del Complejo Asistencial de Segovia.
El tema de este año será el Lenguaje y sus múltiples intersecciones con la experiencia humana, tanto como elemento simbólico que constituye al sujeto, como testigo de los desmoronamientos que preceden a la intervención clínica, así como matriz en la que sanar o enfermar sin que podamos nunca desprendernos de su dominio.
Pinchando en la imagen podréis acceder al programa completo:
Los seminarios son ya reconocidos por su enorme calidad científica, demostrada año tras año, así como por su espíritu abierto e integrador.
Las inscripciones son gratuitas hasta completar aforo, y deben realizarse a través de la siguiente dirección de correo: ginc@gincsegovia.com
El mes de octubre lo dedicamos a profundizar en lo que pueden aportar las neurociencias al estudio de la creatividad.
Guiaron la discusión los psiquiatras y psicoterapeutasJ. Camilo Vázquez y Olga Bautista, planteando en primer lugar el análisis de una de lasdefiniciones operativas de creatividad(De Souza et al, 2014): lacapacidad de generar productos mentales novedosos y útiles.
Esta capacidad sería congruente con el alto índice de encefalización que caracteriza a la especie humana, el cual se ha relacionado con la capacidad para adaptarse de forma versátil a condiciones ambientales múltiples y cambiantes.
El ambiente en el que aplicar dichos productos mentales sería de especial importancia para la definición pues, como veremos, la novedad aludiría a la frecuencia con la que dicho producto ha aparecido, pero la utilidad es altamente dependiente del contexto. En el caso humano dicho contexto se encuentra altamente mediatizado por la cultura, introduciendo nuevas interpretaciones de la creatividad y condicionándola como un valor en sí mismo.
Hemos discutido de nuevo qué es la
creatividad, reinventando la idea que teníamos de la misma, a la vez que nos
enriquecíamos de las ideas de los demás,¿cómo llegar a ella?¿se trata de un producto
mental? ¿qué la favorece? ¿qué la define? ¿qué no es creatividad? ¿es la
utilidad de la idea creativa una condición sine qua non? ¿es siempre positiva,
adaptativa? En este debate se planteaba si una persona con psicopatología puede
ser creativa en la manera de activar una respuesta de su entorno con el
objetivo (inconsciente) de ser ayudada, sin embargo ¿es eso creativo? ¿debe ser
consciente e intencionada la creatividad? ¿que sustento biológico tiene?
Helicóptero- tornillo aéreo- diseñado por Leonardo da Vinci
A lo largo de la historia siempre se ha indagado acerca del misterioso origen de las ideas, especialmente las consideradas más valiosas o novedosas (hoy diríamos disruptivas). Para buscar más información acerca de este origen, se han seguido diferentes caminos:
La investigación intuitiva tendría que ver con la investigación generada por artistas, escritores, filósofos... que podían atribuir su inspiración a su musa o cualquier elemento externo que favoreciera esos momentos que hemos dado en llamar "momentos Eureka". Son las ideas surgidas de la mente de un genio en el Romanticismo.
La investigación científicapretende demostrar la secuencia de hechos que nos lleva a generar ideas genuinas. En el campo de la Psicología se han estudiado los rasgos de la personalidad o las series de casos, en el campo de la neuroimagen funcional se pretenden relacionar funcionamientos de circuitos neurales con la generación de diferentes soluciones a un problema.
Se han utilizado diferentes modelos de estudio tanto en personas a priori sanas como en procesos patológicos:
Lesiones neurológicas: el caso de Phineas Gage nos ilustra de como una lesión concreta de una región cerebral puede darnos mayor conocimiento acerca de la función de este área.
Las alteraciones mentales de tipo psicótico (de las que Joyce podría ser un ejemplo) o de tipo neurótico (de las que Kafka hace gala en algunas de sus novelas).
Los estados alterados de conciencia generados por sustancias psicodélicas (THC, OH, LSD...) o fármacos- los más conocidos son los prodopaminérgicos (bupropion, selegilina, bromocriptina, metilfenidato...)- han generado nueva información que permite entender mejor este proceso mental que hemos dado en llamar la creatividad.
Nos hemos preguntado por las pruebas psicométricas que miden la creatividad, ¿que valoran estas pruebas?
Camilo y Olga nos ha ido guiando por diferentes áreas cerebrales, circuitos neurales y redes que se activan o inhiben para generar hipótesis de qué puede ocurrir en nuestro cráneo a la hora de tener una idea que podríamos clasificar como creativa. Tornando la discusión hacia una base más neurolobiológica hemos tratado de entender que papel tiene la lateralización hemisférica, hemos hablado del cerebro escindido y de la integración interhemisférica. En todo este maremagnum de células, de potenciales de acción, de consumo de glucosa diferencial en un determinado área cerebral o de datos recogidos en la magnetoencefalografía; hemos acabado convergiendo en el papel central de la corteza cerebral prefrontal. A este nivel parece claro que se condensan las elaboraciones previas de las estaciones de integración multimodal para concretarse en nuestras funciones ejecutivas o en una desinhibición, dando como resultado la acción/ inhibición de una acción (medida efectiva).
Craneo de Phineas Gage al morir
corteza cerebral frontal
Hemos recordado conceptos útiles para entender como la alternancia entre la red neural por defecto y la red de control ejecutivo permiten llegar a soluciones creativas, siendo lo fundamental esta alternancia, no tanto la predominancia de una red sobre la otra.
Olga y Camilo no han querido dejar en el olvido la parte crítica del concepto creatividad y las consecuencias que puede acarrear, así hemos intentado realizar un análisis del concepto inserto en su contexto. En una cultura con discursos en conflicto constante, donde la creatividad se valora como positiva en el discurso dominante, sin embargo ¿y si la idea creativa no me sirve, me hace perder tiempo o una oportunidad? ¿No será esto que llamamos creatividad la parte de acierto de un proceso de ensayo/error? Tendemos a asociar la creatividad a progreso, tecnología, riqueza...pero, ¿no es igualmente sinónimo de inestabilidad, inadaptación, estigma...? Vivimos en un capitalismo de ficción en el que solo se valora el producir ideas creativas sin importar para qué, a veces podemos caer en un crear por crear, creyendo que creamos cuando lo que hacemos es generar contenidos vacios, insignificantes, erróneos o problemáticos.
Nos hubiera gustado ahondar más en la creatividad del individuo frente a la homogenicidad del grupo y en cómo, de manera aparentemente contradictoria, los grupos pueden llegar a soluciones creativas que el individuo no alcanza a representarse mentalmente. Y hemos acabado encantados, no sin cierta zozobra por la complejidad de la tarea, de poder mantener, cuidar y re-crear contextos creativos como el que consideramos que hemos tenido esta tarde de octubre y con el que esperamos estimular el crecimiento del grupo para generar mayor conocimiento.
Os dejamos algunos apuntes bibliográficos y un vídeo sobre lo aquí hablado, esperamos que os puedan servir de inspiración: - En este vídeo Vincent Walsh explica los beneficios de la creatividad y su efecto sobre el cerebro en desarrollo (se puede subtitular en castellano).
- En este artículo se disecciona el papel del lóbulo frontal en la mente creativa.
- En este otro artículo se pone el foco en las bases biológicas y neurológicas de la creatividad y el arte.
- En esta aportación se analiza la relación entre trastorno bipolar y creatividad.
Helena Trebbau, psiquiatra y psicoterapeuta, nos hizo llegar un texto del psicoanalista Donald Winnicott a propósito de su concepto de creatividad y su papel en la vida de las personas. Este texto ha servido como punto de inicio para preguntarnos ¿cómo casan el psicoanálisis relacional y las neurociencias? Un breve pero interesantísimo repaso histórico y biográfico nos ha llevado, desde la individualidad del modelo intrapsíquico freudiano hasta la eclosión de la vertiente más abierta al papel de los otros.
Para Winnicottno hay desarrollo mental sin la presencia del otro, y en ese sentido la díada materno-filial va a ser de especial importancia. Es a través de las experiencias relacionales tempranas con esta figura materna que se creará el vínculo, así como los modelos de conductas de apego que seguirán resonando a lo largo del resto de la vida. Si la calidad de las relaciones tempranas es lo suficientemente buena, el individuo podrá adquirir una seguridad basal que le permitirá acceder al mundo de la fantasía, la imaginación y los juegos, pero con la capacidad de retornar cuando sea necesario, amoldándose al principio de realidad.
La creatividad, según Winnicott, sería "el hacer que surge del ser". Es decir, una forma de actuar que permite desarrollar la potencialidad del individuo, dotándole de una cierta libertad y confiriéndole la particular sensación de "estar verdaderamente vivo". No hacerlo también nos permite vivir, pero de una manera más refleja, zarandeados por las circunstancias o los obstáculos.
Fuente: http://www.azquotes.com/
Han ido surgiendo diferentes conceptos a medida que profundizábamos en el texto: el apego, la teoría de la mente y, cómo no, ¡nuestras queridas neuronas espejo!... De alguna manera, las intuiciones y desarrollos teóricos del psicoanálisis relacional habrían encontrado un importante asidero en el descubrimiento de Rizolatti. Por primera vez había una demostración fehaciente de que existen mecanismos destinados a la sincronización entre individuos. Si esta sincronización podía darse a nivel motor, parecería lógico pensar que algo similar ocurriría a nivel emocional, dando pie a nuestra capacidad de sentir con los demás (simpatía), comprender sus emociones (empatía) o teorizar acerca de lo que tienen en mente (teoría de la mente).
Hemos concluido que la definición de Winnicott de la creatividad tiende un puente capital hacia las neurociencias: es la base segura construida a través de un "vínculo suficientemente bueno" lo que permite desarrollar esta potencialidad "que hace que valga la pena que la vida sea vivida". Ahora bien, su concepción puede pecar de difusa, y es hija sin duda de las teorizaciones en torno al eros/thanatos o pulsiones de vida y muerte, una de las cuales Winnicott rechazaba. No es un dato menor el que la madre del propio Winnicott hubiera padecido frecuentes episodios depresivos, de los que su hijo trató de rescartarla sin éxito siendo niño. Ser testigo de esa "muerte en vida" sin duda influiría en la fuerza con la que 2 años antes de fallecer él, Winnicott sentenciara que la creatividad era la respuesta, lo opuesto, o lo que podía echarse en falta más que cualquier pulsión de muerte.
Hemos planteado que el concepto de creatividad actual está generalmente relacionado con mecanismos cognitivos, bien orientados a la resolución de problemas (pensamiento lateral o divergente), bien con el desempeño artístico (la búsqueda de la inspiración, de la creación original).
Los buscadores tradicionales de la creatividad habrían sido, desde siempre, los artistas. En sus pesquisas nos habrían dejado un gran reguero de anécdotas personales, manías incorregibles, lemas y supersticiones. Posteriormente la psicología ha querido encontrar las fuentes de la creatividad diferenciando cómo piensan los niños y cómo lo hacen los adultos. Qué papel tiene la enfermedad mental. La eterna pregunta de si hay relación positiva entre genio y locura. La neurociencia hoy nos brinda modelos que tratan de desentrañar el papel de la red neural por defecto, por qué determinados elementos de "ruido mental" pueden llegar a actuar como facilitadores (un leve ruido continuo, música, ducharse, caminar...) Cómo se integra lo que vamos conociendo de las diferentes funciones mentales en lo que llamamos creatividad.
El paseo del filósofo, en la ciudad japonesa de Kyoto. Existe otro philosophenweg en la ciudad alemana de Heidelberg. Desde que existe la búsqueda de ideas muchos han sido los pensadores que han buscado la inspiración a lo largo de incesantes paseos. Los peripatéticos de Aristóteles, Immanuel Kant o David Hume, entre otros, nos recuerdan el efecto renovador que tiene una actividad aparentemente monótona sobre nuestras ideas.
Cuando ya nos quedaba poco tiempo hemos reflexionado sobre las influencias sociales sobre lo que denominamos creatividad. ¿Puede permitirse la creatividad quien bastante tiene con sobrevivir en el día a día? La palabra creatividad (con sus connotaciones actualmente positivas) ¿hace siempre justicia a lo que contiene o podemos ser creativos de forma dolorosa y autodestructiva?
Otras preguntas quedaron en el tintero:
¿Somos creativos tan solo los humanos o pueden serlo también los demás animales?
¿Qué relación hay entre creatividad y la vivencia de la temporalidad?
¿Es posible que el valor creatividad se ensalce como parte de la actual fase de capitalismo de ficción, en que más que productos debemos producir y consumir ideas y servicios inmateriales?